Reflexión del Compañero Josean Elgezabal

Josean Elgezabal
Cansado, muy cansado de las trincheras, del reproche de la paja en el ojo ajeno, del tiempo perdido. Ya sé que podemos lo que no sé es si podremos.
Porque es más sencillo criticar que trabajar, hacer trincheras entre nosotras que enfrentarnos al monstruo. Ese monstruo que sigue cada día más fuerte y que está de vuelta de todo, que tiene la jeta de reprocharte que no hagas cuando tú no gobiernas y ellos ni dejan hacer, ni escuchan ni aportan.
Ese monstruo de traje oficial y puerta giratoria que te reprocha tu camiseta y tu pregunta, ese monstruo que nos sigue devorando cada día y que, a quien no mata de hambre, frío o guerra, mata de miedo y golpes.
Cansado de saber que nuestra fuerza está en la ilusión, en el trabajo colectivo y que esa ilusión y ese trabajo se debilita con la mezquindad de lo diario, del ombligo, del cainismo.
Cansado, sí, pero no me rindo. No pienso dejar al monstruo que campe por sus anchas. Sabíamos que no iba a ser fácil. El monstruo es fuerte y, en parte está dentro de nosotras y de nosotros.
Pero somos diferentes…. Y ellos lo saben. Anteponemos lo colectivo a lo personal y egoísta. No somos profesionales de la política ni anteponemos fotos y titulares a los intereses generales de la mayoría.
Mientras me queden fuerzas, seguiré en esta tarea que se me ha encomendado, haré lo posible y, tal vez un poco más.
Pero, quiero que sepas que sin ti no podremos. Sin ustedes no podremos, sin unidad desde abajo no podremos, sin priorizar lo colectivo no podremos, sin compromiso colectivo no podremos.
Podremos, sólo y tan sólo… con lo contrario.
Y saldrá primero desde mí, desde recuperar la ilusión por lo que dijimos, fuerzas para seguir golpeando al monstruo mientras desde abajo construimos alternativas; ganas de reforzar coherencias propias. Necesito fuerzas renovadas, será porque ayer miré directamente a la cara al hijo del monstruo, le interpelé y vi su insolencia.
Necesito fuerzas renovadas, será porque ayer vi a quienes luchan por su presente y por su futuro, por su empleo. Y escuché, al mismo tiempo, a quienes son culpables de todo esto y siguen devorándolo todo, como si las vidas ajenas no fueran con ellos

Josean Elgezabal
@behetik

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