igor

Igor Urizar. Concejal por la agrupación de electores Sí Se Puede Baleike Arrasate.

 

Podemos Euskadi se encuentra ante uno de los grandes retos para el cual fue concebido, las elecciones autonómicas al Parlamento Vasco. Obviar o minusvalorar este objetivo es cuanto menos absurdo para una fuerza política con aspiraciones de transformación social. Las elecciones de Octubre determinarán en gran medida las posibilidades reales de Podemos como agente central de cambio en el ámbito de la sociedad vasca, transmutando en porcentaje de votos, parlamentarios y cuota de poder institucional autonómico el apoyo social que sea capaz de aglutinar. Ser conscientes de la importancia y la oportunidad que representa el próximo evento electoral es clave para poder actuar consecuentemente y a su vez nos da cuenta de los ejes por los que se ha movido el devenir del partido hasta este preciso momento. Si bien hay que tener en mente las dificultades del contexto en el que la organización se ha tenido que manejar, no podemos tampoco abstraernos de los errores cometidos y sobretodo hemos de poner sobre la mesa las carencias y déficits que han ido emergiendo. La nueva estrategia adoptada por la dirección estatal del partido, que ha derivado en el reconocimiento de la necesidad de dar inicio a una nueva fase contemplada en el documento “Atarse los cordones”, es un claro reflejo del análisis y reflexión hecha sobre el recorrido consumado y sus limitaciones. Las diferentes vicisitudes que Podemos se ha ido encontrando a la hora de organizar una estructura capacitada para enfrentarse a las sucesivas contiendas electorales han ido dejando en el camino varias cuestiones radicales a las que es imperativo dar un correcto abordaje para evitar el peligro de que se somaticen y se conviertan en problemas endémicos.

Entre estos problemas, uno de los más graves y acuciantes que Podemos Euskadi ha ido arrastrando es la falta de espacios de discusión y debate en los que las bases y la militancia puedan aportar, intercambiar ideas o criticar de forma constructiva para poder así ver sus voces representadas, contar con canales por los que tengan la oportunidad de formar parte activa y participar de la vida política del partido. En toda dirección orgánica existe el riesgo de exclusión y aislamiento, el cierre de filas, el atrincheramiento en base a un miedo a la crítica y la rendición de cuentas. En la creación de toda organización existe un momento en el que se da forma a un “aparato” que separa la toma de decisiones orgánica del resto. Este “trauma” es insoslayable, para que el partido funcione es necesario que las decisiones funcionales y cotidianas se aborden de una manera eficaz y los tiempos delimitan este marco. Pero lo que ocurre con las decisiones trascendentales, las que significan y encauzan toda la representación de la militancia hacia cierto posicionamiento político, es ahí donde el aparato ha de mostrar una voluntad de integrar las diferentes voces que enriquezcan desde la pluralidad, formando un debate necesario y constructivo siendo capaz de ejercer el mandato recibido permeándose del sentir y opinión de las bases y militancia. No hemos de dejarnos llevar por los vicios de la vieja política donde un aparato acapare por entero la toma de decisiones, alejado de las diferentes sensibilidades y percepciones políticas que existen en un mismo partido. Hemos de demostrar que la convivencia de las divergencias políticas, gestionadas desde una voluntad inclusiva y positiva, no es un obstáculo sino un valor dentro de una organización política abierta y participativa. Que entre todas somos capaces de generar un suelo común que nos haga más fuertes y construya una identidad colectiva que irradie fuerza desde el matiz de los distintos colores, pujando por un mismo objetivo, transformar la realidad, la búsqueda de un cambio real por y para la ciudadanía.

Podemos nació con la clara esperanza de ser un partido innovador en las formas, izando la bandera de la democracia, transparencia y participación como ningún partido anterior fue capaz. Si una dirección orgánica de este partido aspira a ser fiel a estos ideales, debe como mínimo hacer honor a estas premisas y ser un impoluto ejemplo en la praxis. Para ello es absolutamente necesario fomentar una interlocución continua y horizontal con las bases, crear espacios donde el debate político tenga capacidad de generar contenido y poniendo las herramientas necesarias para ello, dar la posibilidad de que este debate tenga incidencia y reflejo en las posiciones y decisiones políticas. Hasta ahora los escenarios que se han facilitado para la participación de la militancia han sido parcos tanto en cantidad como calidad, actos aislados con una participación escasa. No se ha conseguido animar ni convencer de que estos espacios tuvieran capacidad ni posibilidad real de plasmar la voluntad general en la toma de decisiones. Una reformulación de la estrategia participativa de la dirección autonómica es una necesidad real.

Las elecciones autonómicas representan un inmenso reto para Podemos Euskadi, pero a su vez abren la ventana para una oportunidad de demostrar que se pueden cumplir las 3 inalienables premisas fundacionales de este partido, democracia, transparencia y participación. Si existe una voluntad real de abrir los órganos de dirección a una participación y colaboración real con la militancia, la posibilidad que se presenta es inmejorable. ¿Cómo concurrirá Podemos Euskadi a las elecciones autonómicas? ¿Cómo se elabora el Programa? ¿Qué alianzas se pueden contemplar con las demás fuerzas políticas? ¿Cómo se desarrollará el proceso de primarias? etc… son incógnitas que debemos resolver. Preguntas que la mejor manera de responderlas es debatiendo, creando una postura en conjunto y decidiendo democráticamente. No hay mejor vía para cohesionar un partido, de legitimar una toma de decisiones, de generar riqueza y sana pluralidad, que decidir entre todas. Solo así será posible integrar a todas las fuerzas vivas que engrandezcan este proyecto, que lo solidifiquen dotándola de unos cimientos sólidos y pongan en marcha un Podemos Euskadi capaz de sobrepasar el reto que contempla.

 

Share This